Cómo estudiaban e investigaban Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao – M. Glasser & Ismael Ortíz-Venet

8,00

Ante la cuestión que plantea el «Cómo estudiaban e investigaban», se suscitan dos tipos posibles de respuestas. O se puede responder planteando el método de investigación, formalmente estructurado en su versión lógica. O se puede formular el conjunto de hábitos intelectuales, técnicas de estudios y modo de indagación, al tiempo que se destaca la dedicación al estudio, la constancia en la búsqueda y la pasión por la ciencia y la verdad, como algo implícito en una actitud marxista y consecuentemente revolucionaria. Esto último es el propósito que nos hemos propuesto en esta recopilación.

Categoría: Etiquetas: , , , , ,

Ante la cuestión que plantea el «Cómo estudiaban e investigaban», se suscitan dos tipos posibles de respuestas. O se puede responder planteando el método de investigación, formalmente estructurado en su versión lógica. O se puede formular el conjunto de hábitos intelectuales, técnicas de estudios y modo de indagación, al tiempo que se destaca la dedicación al estudio, la constancia en la búsqueda y la pasión por la ciencia y la verdad, como algo implícito en una actitud marxista y consecuentemente revolucionaria. Esto último es el propósito que nos hemos propuesto en esta recopilación.
Los trabajos aquí recogidos, destacan de estos hombres —cuyas vidas transcurrieron fundamentalmente entregadas a la lucha revolucionaria activa— el ángulo de teóricos y estudiosos que los acompañaba. Se trata aquí no de contraponer esta imagen de estudiosos a la que justamente le ha dado sentido y reconocimiento histórico a sus vidas: la de ser activos luchadores por el socialismo y contra todo tipo de oscurantismo. Se trata más bien, para que sirvan de estímulos, de mostrar también sus horarios de estudio, el papel que le asignaron a los resúmenes y las monografías; cómo tomaban apuntes, anotaban sus libros o hacían sus fichas; el perfecto orden en que mantenían la clasificación de sus conocimientos, su interés por actualizar constantemente la bibliografía; su insistencia en conocer los idiomas extranjeros, la asiduidad con que seguían las publicaciones de diarios y revistas; la inagotable pasión con que se interesaban por las investigaciones empíricas, el estudio siempre concreto en que basaban sus formulaciones teóricas; su clara conciencia de lo que significa la lucha científica y su insistencia en hermanarla con las posiciones ideológicas.