{"id":2477,"date":"2024-07-25T09:51:07","date_gmt":"2024-07-25T09:51:07","guid":{"rendered":"https:\/\/unoendos.net\/?p=2477"},"modified":"2024-07-25T09:51:21","modified_gmt":"2024-07-25T09:51:21","slug":"lenin-y-el-partido-de-nuevo-tipo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unoendos.net\/?p=2477","title":{"rendered":"LENIN Y EL PARTIDO DE NUEVO TIPO"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">1. <strong>Lenin y la experiencia de los revolucionarios rusos<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n de Octubre de 1917 cambi\u00f3 para siempre el curso de la historia. A partir de entonces, la revoluci\u00f3n proletaria dej\u00f3 de ser una posibilidad en potencia para convertirse en un acto de transformaci\u00f3n radical del conjunto de relaciones sociales. La acci\u00f3n del bolchevismo no solo alter\u00f3 el cuadro pol\u00edtico en Rusia, sino que trastoc\u00f3 la correlaci\u00f3n de clases en todo el globo. Durante m\u00e1s de medio siglo la realidad mundial estar\u00eda profundamente marcada por el papel independiente del proletariado gracias a la praxis desencadenada por el Partido Bolchevique y su transmisi\u00f3n universal a trav\u00e9s de la Internacional Comunista.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender c\u00f3mo fue posible el \u00e9xito bolchevique y el auge de la Revoluci\u00f3n Proletaria Mundial (RPM) es fundamental comprender c\u00f3mo se fragu\u00f3 el sujeto revolucionario y c\u00f3mo lleg\u00f3 a dotarse de su principal herramienta: el Partido Comunista. Para ello la mirada de este art\u00edculo se va a centrar en las etapas iniciales de desarrollo de la vanguardia marxista rusa (1883-1903). Ya entonces comenz\u00f3 a destacarse Lenin, uno de los m\u00e1s geniales revolucionarios que ha dado la historia del proletariado, art\u00edfice principal de la concepci\u00f3n del Partido de Nuevo Tipo, concepci\u00f3n que la vanguardia rusa va delineando en sus contornos principales en estas primeras etapas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la obra del comunista ruso es habitual la constante mirada hacia el pasado, el an\u00e1lisis cr\u00edtico de la experiencia previa. En 1920, ya con el proletariado ruso en el poder, y con la perspectiva de varias d\u00e9cadas a sus espaldas, Lenin reflexiona sobre el camino transitado por el bolchevismo y extrae una serie de lecciones fundamentales:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00a0\u201cSi el bolchevismo pudo elaborar y llevar a la pr\u00e1ctica con \u00e9xito en los a\u00f1os 1917-20, en condiciones de una gravedad inaudita, la centralizaci\u00f3n m\u00e1s severa y una disciplina f\u00e9rrea, ello se debe sencillamente a una serie de particularidades hist\u00f3ricas de Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>De una parte, el bolchevismo surgi\u00f3 en 1903 sobre la m\u00e1s s\u00f3lida base de la teor\u00eda del marxismo. Y la justeza de esta teor\u00eda revolucionaria \u2212y s\u00f3lo de \u00e9sta\u2212 ha sido demostrada tanto por la experiencia internacional de todo el siglo XIX como, en particular, por la experiencia de las desviaciones, los titubeos, los errores y los desenga\u00f1os del pensamiento revolucionario en Rusia. (\u2026) Rusia hizo suya la \u00fanica teor\u00eda revolucionaria justa, el marxismo, en medio siglo de torturas y de sacrificios inauditos, de hero\u00edsmo revolucionario nunca visto, de energ\u00eda incre\u00edble y de b\u00fasquedas abnegadas, de estudio, de pruebas en la pr\u00e1ctica, de desenga\u00f1os, de comprobaci\u00f3n, de comparaci\u00f3n con la experiencia de Europa. Gracias a la emigraci\u00f3n provocada por el zarismo, la Rusia revolucionaria de la segunda mitad del siglo XIX contaba con una riqueza de relaciones internacionales y un conocimiento tan excelente de todas las formas y teor\u00edas del movimiento revolucionario mundial como ning\u00fan otro pa\u00eds\u201d<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Lenin destaca, en primer lugar, la fortaleza te\u00f3rica de los revolucionarios rusos como principal clave del \u00e9xito de Octubre, como primera piedra, forjada y labrada en las d\u00e9cadas anteriores a 1903. Y es que, para entonces, para los proleg\u00f3menos de la primera revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, la socialdemocracia rusa cuenta con ya casi dos d\u00e9cadas de preciosa experiencia te\u00f3rica y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>El bolchevismo engarza directamente con la labor de Plej\u00e1nov, principal art\u00edfice del primer c\u00edrculo marxista en el ambiente de vanguardia ruso, entonces hegemonizado por el populismo. El grupo de Plej\u00e1nov, Emancipaci\u00f3n del Trabajo, conformado en 1883, centr\u00f3 su actividad en el estudio y la propaganda de las ideas marxistas provenientes de occidente con el fin de asentar una teor\u00eda genuinamente revolucionaria y de combatir las concepciones populistas, que enaltec\u00edan el papel del campesinado y cre\u00edan posible saltarse la etapa de desarrollo capitalista en Rusia por las peculiaridades de la comuna rural campesina. Tal labor ser\u00eda clave para comenzar a fijar los fundamentos estrat\u00e9gicos de la revoluci\u00f3n, asimilando, desarrollando y difundiendo entre los sectores de vanguardia las concepciones m\u00e1s avanzadas de la socialdemocracia alemana, por entonces la vanguardia de la clase obrera internacional. Esta asimilaci\u00f3n te\u00f3rica permiti\u00f3 madurar una comprensi\u00f3n racional del papel hist\u00f3ricamente progresivo del capitalismo y de la necesidad de una revoluci\u00f3n burguesa que barriera con los vestigios feudales en Rusia, a\u00fan muy importantes en el campo. Por otro lado, permiti\u00f3 penetrar cient\u00edficamente en la esencia de la clase obrera como genuina clase de vanguardia y apuntar hacia su necesaria maduraci\u00f3n pol\u00edtica a trav\u00e9s de su partido independiente. De esta forma, los primeros c\u00edrculos de vanguardia, poblados por un escas\u00edsimo n\u00famero de miembros, contribuyeron a deslindar campos con la ideolog\u00eda peque\u00f1o-burguesa y a desarrollar las bases elementales de la teor\u00eda marxista en Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Influenciados por el grupo de Plej\u00e1nov, cada vez m\u00e1s c\u00edrculos marxistas comienzan a emerger a finales de la d\u00e9cada de 1880 y principios de la de 1890, de forma paralela al auge del movimiento obrero. Estos c\u00edrculos dedicaban su atenci\u00f3n al estudio del marxismo y su propagaci\u00f3n entre n\u00facleos reducidos de vanguardia. Sin embargo, ya entonces se producen los primeros intentos por conectar con el ascendente movimiento obrero, de fundir la teor\u00eda con la pr\u00e1ctica. Para ello, algunos c\u00edrculos comienzan a desplegar actividad entre unos pocos obreros avanzados, buscando formarlos en la teor\u00eda marxista y en las tareas de propaganda, ya que, como el marxismo nos ense\u00f1a: la obra de emancipaci\u00f3n del proletariado solo puede ser obra del proletariado mismo. Es decir, se hace esencial que en la clase obrera penetre firmemente la ideolog\u00eda marxista.<\/p>\n\n\n\n<p>Es precisamente entonces cuando Lenin inicia su carrera pol\u00edtica. Desde bien pronto empieza a destacarse en la labor te\u00f3rica en uno de los reci\u00e9n formados c\u00edrculos. Principalmente, a trav\u00e9s de sus profundas cr\u00edticas, sostenidas en los principios del marxismo, a las bases del populismo, contribuyendo a la fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica de las premisas generales de la revoluci\u00f3n rusa. Y es que a principios de la d\u00e9cada de los 90 la ideolog\u00eda populista estaba viviendo un nuevo repunte y era imperativo articular una respuesta te\u00f3rica profunda.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el propio Lenin sintetizaba la esencia de esta primera etapa de desarrollo de la vanguardia rusa:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00a0 \u201cEl primer periodo comprende cerca de un decenio, de 1884 a 1894, poco m\u00e1s o menos. Fue el per\u00edodo en que brotaron y se afianzaron la teor\u00eda y el programa de la socialdemocracia. El n\u00famero de adeptos de la nueva tendencia en Rusia se pod\u00eda contar con los dedos de las manos. La socialdemocracia exist\u00eda sin movimiento obrero y pasaba, como partido pol\u00edtico, por el proceso de desarrollo intrauterino\u201d <a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en estos primeros momentos la vanguardia se dedica principalmente al asentamiento de la ideolog\u00eda marxista de forma paralela al movimiento espont\u00e1neo de la clase obrera. Cabe resaltar que esta tarea ideol\u00f3gica es llevada a cabo, esencialmente, por miembros desclasados de la intelectualidad burguesa. Tanto Plej\u00e1nov como Lenin, al igual que la mayor\u00eda de los posteriores bolcheviques destacados, provienen de ese medio ambiente. Esto no era algo peculiar de Rusia, sino que era una circunstancia hist\u00f3rica general que estaba en la base misma del marxismo, algo que el propio Lenin resalta con claridad:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cla doctrina del socialismo ha surgido de teor\u00edas filos\u00f3ficas, hist\u00f3ricas y econ\u00f3micas elaboradas por intelectuales, por hombres instruidos de las clases poseedoras. Por su posici\u00f3n social, los propios fundadores del socialismo cient\u00edfico moderno, Marx y Engels, pertenec\u00edan a la intelectualidad burguesa. De igual modo, la doctrina te\u00f3rica de la socialdemocracia ha surgido en Rusia independiente por completo del crecimiento espont\u00e1neo del movimiento obrero, ha surgido como resultado natural e ineludible del desarrollo del pensamiento entre los intelectuales revolucionarios socialistas. Hacia la \u00e9poca que tratamos, es decir, a mediados de los a\u00f1os 90, esta doctrina no s\u00f3lo era ya el programa, cristalizado por completo, del grupo Emancipaci\u00f3n del Trabajo, sino que incluso se hab\u00eda ganado a la mayor\u00eda de la juventud revolucionaria de Rusia\u201d <a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estos intelectuales revolucionarios rusos no part\u00edan de cero. Como se ha se\u00f1alado, segu\u00edan con atenci\u00f3n lo m\u00e1s avanzado del marxismo de la \u00e9poca, representado por el SPD, el partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n. Durante las d\u00e9cadas de los 80 y los 90 de este siglo, los socialdem\u00f3cratas alemanes, con Kautsky a la cabeza, jugaron un papel fundamental en la sistematizaci\u00f3n de las ideas marxistas y en su difusi\u00f3n entre la vanguardia europea, sobre todo a partir de la configuraci\u00f3n de la II Internacional. La vanguardia rusa, cuando comienza a madurar, se encuentra, pues, con un marxismo ya configurado hist\u00f3ricamente, con una vanguardia alemana en la cual el socialismo cient\u00edfico era hegem\u00f3nico. De esta forma, aunque la ideolog\u00eda fue la primera piedra de todo el proceso bolchevique, los fundamentos m\u00e1s generales del marxismo pod\u00edan darse por acabados. As\u00ed, la vanguardia rusa no necesita volcarse en un trabajo de profunda elaboraci\u00f3n te\u00f3rica, sino que tiene como tarea central la asimilaci\u00f3n de ese bagaje y su concreci\u00f3n en las circunstancias espec\u00edficas de la formaci\u00f3n pol\u00edtica zarista <a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\"><strong>[4]<\/strong><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El mencionado repunte del populismo en la d\u00e9cada de 1890 vino a coincidir con el surgimiento de una nueva tendencia en el ambiente de vanguardia ruso, el marxismo legal. Era este un sector proveniente de la intelectualidad liberal que se hab\u00eda visto influenciado por las ideas marxistas. Lenin y los marxistas revolucionarios se aliaron t\u00e1cticamente con ellos (sin ning\u00fan tipo de concesi\u00f3n de principios) con el objetivo de derrotar definitivamente al populismo y de expandir el radio de acci\u00f3n de la teor\u00eda socialista cient\u00edfica. Sin embargo, esta tendencia no tardar\u00eda en mostrar su car\u00e1cter marcadamente conciliador, pues, en el fondo, solamente estaban interesados en tomar del marxismo aquellos elementos \u00fatiles para justificar la introducci\u00f3n del capitalismo en Rusia, dejando de lado su potencial transformador y revolucionario. Los revolucionarios rusos, con Lenin a la cabeza, rompieron finalmente con los marxistas legales al constatar su car\u00e1cter plenamente reformista, poniendo en claro el horizonte \u00faltimo de la dictadura del proletariado e incidiendo en el papel independiente y de vanguardia del proletariado en todo el proceso revolucionario. A trav\u00e9s de la lucha ideol\u00f3gica contra el marxismo legal, los marxistas revolucionarios terminan de configurar la estrategia revolucionaria de acuerdo con las caracter\u00edsticas de la estructura de clases zarista.<\/p>\n\n\n\n<p>A la par que la vanguardia va madurando ideol\u00f3gica y pol\u00edticamente, el movimiento obrero comienza a despuntar en Rusia a trav\u00e9s de huelgas econ\u00f3micas cada vez m\u00e1s numerosas e intensas. Es entonces cuando, en palabras de Lenin, \u201cel socialismo aparece como movimiento social, como impulso de las masas populares, como partido pol\u00edtico\u201d <a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\"><strong>[5]<\/strong><\/a>. Este acercamiento al movimiento obrero se ven\u00eda articulando en ese despliegue de formaci\u00f3n y propaganda entre algunos obreros aventajados. Ante el explosivo auge de las masas, Lenin advierte la necesidad de aumentar el radio de acci\u00f3n de la vanguardia para conectar eficazmente con la clase obrera fabril. Para ello plantea la articulaci\u00f3n de una labor pol\u00edtica agitativa que fuese m\u00e1s all\u00e1 del trabajo enclaustrado de c\u00edrculo, agitaci\u00f3n desde la que vincular las manifestaciones concretas de opresi\u00f3n de las masas con el marxismo y la revoluci\u00f3n. Entre 1894 y 1898 se produce, pues, un salto cualitativo en el despliegue de trabajo pr\u00e1ctico de la vanguardia que culmina en la creaci\u00f3n del Partido Obrero Socialdem\u00f3crata de Rusia (POSDR) a trav\u00e9s de su I Congreso.<\/p>\n\n\n\n<p>No debe olvidarse el aspecto medular de la concepci\u00f3n leninista del Partido, aquello sobre lo que el bolchevique incidir\u00eda a lo largo de todo su recorrido pol\u00edtico:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cPor eso vemos que en todos los pa\u00edses europeos se manifest\u00f3 cada vez con mayor fuerza la tendencia a fusionar el socialismo y el movimiento obrero en un movimiento socialdem\u00f3crata \u00fanico. La lucha de clase de los obreros se convierte, en virtud de esa fusi\u00f3n, en lucha consciente del proletariado por liberarse de la explotaci\u00f3n a que le someten las clases pudientes, y se constituye la forma superior del movimiento obrero socialista: el partido obrero socialdem\u00f3crata independiente\u201d <a id=\"_ftnref6\" href=\"#_ftn6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es decir, la conformaci\u00f3n de un genuino Partido revolucionario exige, para Lenin, no solo el desarrollo de una vanguardia educada en el marxismo, en sus principios inquebrantables, sino tambi\u00e9n su fusi\u00f3n estrecha con el movimiento obrero, su transformaci\u00f3n mutua en un movimiento pol\u00edtico revolucionario. Esta dial\u00e9ctica entre socialismo y movimiento obrero, se expresaba a trav\u00e9s de la constante elevaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica de las masas a posiciones de vanguardia, asegurada por la independencia de esta con respecto a la espontaneidad. Seg\u00fan Lenin, los revolucionarios marxistas se dirigen al movimiento obrero no para afirmar la condici\u00f3n del proletariado como objeto explotado, sino para transformar su conciencia en s\u00ed, espont\u00e1nea y reformista, en conciencia para s\u00ed, revolucionaria:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cPero el desarrollo espont\u00e1neo del movimiento obrero marcha precisamente hacia la subordinaci\u00f3n suya a la ideolog\u00eda burguesa, sigue precisamente el camino trazado en el programa del <em>Credo<\/em>, pues el movimiento obrero espont\u00e1neo es tradeunionismo, es <em>Nur-Gewerkschaftlerei<\/em>, y el tradeunionismo no es otra cosa que el sojuzgamiento ideol\u00f3gico de los obreros por la burgues\u00eda. De ah\u00ed que nuestra tarea, la tarea de la socialdemocracia, consista en combatir la espontaneidad, en apartar el movimiento obrero de este af\u00e1n espont\u00e1neo del tradeunionismo, que tiende a cobijarse bajo el ala de la burgues\u00eda, y enrolarlo bajo el ala de la socialdemocracia revolucionaria\u201d <a id=\"_ftnref7\" href=\"#_ftn7\"><strong>[7]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como ya se vio, el movimiento obrero surge y se desarrolla de forma ajena a la vanguardia, con sus propias premisas y din\u00e1micas. Conviene detenerse aqu\u00ed un momento para explicar esta cuesti\u00f3n y, as\u00ed, comprender qu\u00e9 requisitos deb\u00eda afrontar la vanguardia rusa a la hora de plantear su vinculaci\u00f3n con el movimiento de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX, el proletariado, a nivel hist\u00f3rico, culmina su maduraci\u00f3n como clase en s\u00ed, como clase capaz de reconocerse a s\u00ed misma frente a la burgues\u00eda a trav\u00e9s de la cohesi\u00f3n de sus luchas econ\u00f3micas y de la configuraci\u00f3n de sus herramientas pol\u00edticas propias. La clase obrera pudo tomar conciencia de su papel particular en el entramado capitalista gracias a su actividad en los cada vez m\u00e1s amplios sindicatos y, sobre todo, con la configuraci\u00f3n de los partidos de masas. El SPD tuvo, de nuevo, una labor fundamental en la articulaci\u00f3n de un fuerte movimiento obrero a nivel nacional en Alemania, unificando la labor te\u00f3rica, pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Aunque, si bien jug\u00f3 un papel importante en la articulaci\u00f3n de una teor\u00eda de vanguardia, el peso de su labor se encontraba en la actividad pol\u00edtico-econ\u00f3mica de car\u00e1cter reivindicativo frente al Estado burgu\u00e9s, por el imperativo de asegurar esa maduraci\u00f3n del proletariado como clase en s\u00ed. La articulaci\u00f3n de la II Internacional actuar\u00eda como correa de transmisi\u00f3n de las bases perfiladas por el SPD entre lo m\u00e1s avanzado del proletariado internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso ruso, sin embargo, la conformaci\u00f3n del proletariado como clase en s\u00ed se produce con retraso con respecto a occidente. Aunque en las d\u00e9cadas anteriores se hab\u00edan dado destellos de lucha econ\u00f3mica, es a mediados de los 90 del siglo XIX cuando el proletariado da un salto a trav\u00e9s de huelgas cada vez m\u00e1s amplias, conscientes y radicales.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el per\u00edodo de maduraci\u00f3n de la vanguardia rusa coincide con la culminaci\u00f3n del proceso de maduraci\u00f3n hist\u00f3rica del proletariado como clase econ\u00f3mica, proceso que en el caso ruso a\u00fan est\u00e1 pendiente de colmatarse, debido al retraso del Estado zarista. Aqu\u00ed apenas hab\u00eda comenzado a desarrollarse la industria capitalista, implantada en un pu\u00f1ado de ciudades con una alta concentraci\u00f3n de obreros. Por ello, a\u00fan se daba la necesidad de que la clase obrera madurase al calor de sus reivindicaciones econ\u00f3micas e inmediatas, las cuales, bajo el contexto de un Estado autocr\u00e1tico incapaz de integrar a la nueva clase emergente, tornaban r\u00e1pidamente en lucha pol\u00edtica contra el gobierno zarista. As\u00ed ser\u00e1 como el proletariado comience a reconocerse como sujeto unificado e independiente en el conjunto de clases dentro del plano nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n se une estrechamente a la pervivencia de relaciones de tipo semifeudal, con tareas democr\u00e1tico-burguesas pendientes y un gobierno zarista poco abierto a la apertura liberal, fruto de aplicar la v\u00eda prusiana de transformaciones econ\u00f3micas y sociales capitalistas, cuyo beneficio redundaba en la misma clase aristocr\u00e1tica que detentaba el poder. Esto se va a materializar en un movimiento de masas no solo obrero, sino tambi\u00e9n campesino, que cada vez ser\u00e1 m\u00e1s explosivo y radical. Ejemplo paradigm\u00e1tico ser\u00e1 la Revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de 1905, iniciada espont\u00e1neamente por el proletariado y campesinado, en la que las huelgas econ\u00f3micas r\u00e1pidamente toman cariz pol\u00edtico contra la autocracia, se da un despliegue de medios violentos, incautaci\u00f3n de tierras a los terratenientes, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La vanguardia rusa se encuentra, por tanto, con un movimiento espont\u00e1neo en auge y que incluso llega por s\u00ed mismo a cuestionar las relaciones precapitalistas. Estas circunstancias sociales y pol\u00edticas impel\u00edan a la vanguardia a acelerar las etapas de su constituci\u00f3n con el objetivo de no perder aliento frente a ese movimiento obrero y democr\u00e1tico en ascenso. Por eso Lenin, desde bien pronto, destacaba la necesidad de atender a los mecanismos adecuados para conectar con el movimiento de masas, de configurar las herramientas pol\u00edticas del Partido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La vanguardia y las masas se configuran como dos entes diferenciados, cada uno con sus l\u00f3gicas, mecanismos y ritmos. Por un lado, una vanguardia proveniente de la <em>intelligentsia<\/em> radical, educada en los principios de un marxismo ya acabado, forjada a trav\u00e9s del estudio, la propaganda y la lucha de dos l\u00edneas. Por otro lado, unas masas obreras provenientes de la industria capitalista educadas en sus luchas espont\u00e1neas y democr\u00e1ticas, cada vez en mayor efervescencia. Consecuentemente, el bolchevismo, a la hora de encarar su ligaz\u00f3n con las masas, se ve impelido a poner el acento en el aspecto pol\u00edtico, en los mecanismos de direcci\u00f3n necesarios para enraizar en ese movimiento dado y fundirse r\u00e1pidamente con \u00e9l. Se trataba de aprovechar el marco espont\u00e1neo y democr\u00e1tico-burgu\u00e9s como plataforma desde la que acelerar el ulterior advenimiento del socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque entre 1894 y 1898 el socialismo consigue tener incidencia pol\u00edtica entre las masas, en los a\u00f1os posteriores se produce un serio retroceso en el seno de la vanguardia. El I Congreso se salda con la detenci\u00f3n y encarcelamiento de los principales dirigentes revolucionarios. Entonces, se pone a la cabeza del movimiento socialdem\u00f3crata un nuevo sector oportunista: el economismo. Los economistas absolutizaban la actividad apegada al movimiento espont\u00e1neo, minusvaloraban el papel de la conciencia y de la vanguardia, y exclu\u00edan la necesidad del proletariado de dotarse de su Partido independiente. El surgimiento de esa tendencia oportunista puede explicarse por varios factores. Primero, los nuevos dirigentes eran j\u00f3venes reci\u00e9n incorporados al movimiento socialdem\u00f3crata y su experiencia se hab\u00eda dado al calor de las crecientes luchas obreras, lo que llev\u00f3 a muchos a exagerar el trabajo econ\u00f3mico y agitativo. Segundo, apenas hab\u00edan comenzado a digerir la teor\u00eda del socialismo cient\u00edfico y estaban mediatizados por la difusi\u00f3n del mismo por parte del marxismo legal, con su consiguiente rebaja. Tercero, la estructura partidaria de la socialdemocracia rusa adolec\u00eda de una severa dispersi\u00f3n organizativa, con una fisionom\u00eda de c\u00edrculos locales que actuaban sin un nexo central com\u00fan, en los cuales predominaba la atenci\u00f3n a las luchas inmediatas de cada zona y, por ende, econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras los anteriores periodos de avances, la vanguardia entraba ahora en una peligrosa etapa donde se pon\u00edan en riesgo todas las conquistas previas. Ante esta situaci\u00f3n, Lenin elabor\u00f3 un plan para recomponer a la vanguardia y poder superar a la nueva tendencia revisionista, volviendo a situar la solidez ideol\u00f3gica como eje central desde el que poder avanzar pol\u00edtica y organizativamente y, as\u00ed, volver a plantear un v\u00ednculo con el movimiento obrero desde un plano m\u00e1s elevado. El plan de Lenin se sosten\u00eda en la configuraci\u00f3n de un peri\u00f3dico desde el que tratar todos los problemas de fondo del movimiento revolucionario. En 1900 Lenin se encamina en esa direcci\u00f3n, entrando en contacto con Plej\u00e1nov y otros socialdem\u00f3cratas revolucionarios para planificar la redacci\u00f3n del peri\u00f3dico <em>Iskra<\/em>. Antes de iniciar su publicaci\u00f3n, Lenin dejaba meridianamente claros los objetivos perseguidos con dicho \u00f3rgano: \u201cAntes de unificarse y para unificarse es necesario empezar por deslindar los campos de un modo resuelto y definido. De otro modo, nuestra unificaci\u00f3n no ser\u00eda m\u00e1s que una ficci\u00f3n que encubrir\u00eda la dispersi\u00f3n existente e impedir\u00eda acabar con ella de manera radical\u201d<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>A ese deslinde de campos radical es a lo que se dedicaron Lenin y sus seguidores los dos a\u00f1os siguientes a trav\u00e9s de un tratamiento sistem\u00e1tico de los problemas estrat\u00e9gicos, t\u00e1cticos y, lo que era fundamental, sobre la naturaleza de la organizaci\u00f3n revolucionaria. Los resultados de esta actividad se vieron reflejados en la famosa obra <em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em>, as\u00ed como en otros textos de car\u00e1cter interno, en donde Lenin plasm\u00f3 sus concepciones sobre el Partido. Frente a las inercias espontane\u00edstas del oportunismo, Lenin enfatizaba en su obra el papel nodal de la vanguardia desde todos los puntos de vista, tanto en el aspecto te\u00f3rico, como en el pol\u00edtico y, finalmente, en el plano organizativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin denomin\u00f3 como m\u00e9todos artesanales o primitivos de trabajo a la tendencia que empujaba a legitimar las tareas de c\u00edrculo de forma indefinida, aun con las condiciones objetivas para remachar la organizaci\u00f3n revolucionaria de forma centralizada, bajo un plan meditado y con una preparaci\u00f3n s\u00f3lida de los cuadros revolucionarios. Dichos m\u00e9todos artesanales conllevaban un constante peligro de exposici\u00f3n por parte de los militantes socialdem\u00f3cratas frente a las fuerzas policiales zaristas, ya que se lanzaban a la lucha abierta sin mayor preparaci\u00f3n. Para Lenin, la actividad revolucionaria iba necesariamente aparejada a la clandestinidad, al cultivo de din\u00e1micas que permitieran la seguridad de los revolucionarios y la continuidad de sus organismos. Para asegurar ese car\u00e1cter conspirativo era imperativo delimitar perfectamente la diferencia entre la organizaci\u00f3n de las masas y la organizaci\u00f3n de los revolucionarios. Mientras que la primera deb\u00eda ser lo m\u00e1s amplia y abierta posible para incorporar al mayor n\u00famero de obreros a la lucha, la organizaci\u00f3n de los revolucionarios deb\u00eda abarcar a un peque\u00f1o n\u00facleo de militantes consagrados por entero a la actividad revolucionaria y estructurarse alrededor de estrictas normas de secretismo, vigilancia y seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los economistas justificaban la dispersi\u00f3n organizativa que sufr\u00eda el POSDR, la labor artesanal del c\u00edrculo aislado y local, alegando que esta era la fisionom\u00eda m\u00e1s adecuada para conectar inmediatamente con las masas obreras y sus reivindicaciones inmediatas, inherentemente reformistas. Reclamaban una organizaci\u00f3n totalmente transparente en la que hubiese plena publicidad de los acuerdos del partido, hacia dentro y hacia fuera, y en la que todos los miembros y simpatizantes pudieran ejercer un control constante de toda la actividad. Lenin denomin\u00f3 esta concepci\u00f3n como democratismo burgu\u00e9s, el cual era contrario a su concepci\u00f3n centralista de la organizaci\u00f3n, estructurada alrededor de la clandestinidad m\u00e1s rigurosa y de la m\u00e1s s\u00f3lida preparaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica de los revolucionarios profesionales. Para Lenin esto era lo verdaderamente importante, lo que permit\u00eda asegurar la direccionalidad revolucionaria en los diversos eslabones del Partido y era esencial para guarecer las fuerzas frente a la estricta vigilancia de la autocracia zarista.<\/p>\n\n\n\n<p>En el <em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em> Lenin finaliza exponiendo su plan para la construcci\u00f3n pol\u00edtica y organizativa del POSDR. De nuevo, comienza contrastando con las inercias localistas que se hab\u00edan instalado en una gran parte de los socialdem\u00f3cratas. El plan leniniano propon\u00eda dicha construcci\u00f3n desde un plano de actividad superior que romp\u00eda con el sentido com\u00fan de los que propon\u00edan empezar con lo que se ten\u00eda m\u00e1s a mano. Se trataba de articular un peri\u00f3dico central para toda Rusia como primer eslab\u00f3n al que agarrarse para reorganizar el Partido, para hacer de este un genuino organismo revolucionario, una estructura unificada y cohesionada que apuntase a una direcci\u00f3n revolucionaria com\u00fan. A trav\u00e9s de dicho peri\u00f3dico se buscaba educar a todos los militantes y organismos desde el tratamiento sistem\u00e1tico de las diversas problem\u00e1ticas pol\u00edticas de todas las clases de la Rusia zarista, buscando forjar una perspectiva proletaria independiente ante todas ellas. Solo una labor as\u00ed, consciente y regular, permitir\u00eda alzar las miras de las bases y quebrar las din\u00e1micas de c\u00edrculo que, dejados a su labor cotidiana, tend\u00edan necesariamente a su constante autorreproducci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; En resumen, Lenin enfatizaba el aspecto centralista de la estructura partidaria como expresi\u00f3n natural de su perspectiva ideol\u00f3gico-pol\u00edtica, por la cual la obra revolucionaria solo pod\u00eda garantizarse desde la independencia de la vanguardia con respecto a la espontaneidad obrera y las inercias generales de la sociedad clasista.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero que Lenin incidiera en el aspecto centralizador y de vanguardia no quiere decir en ning\u00fan caso que se olvidase del problema de c\u00f3mo articular el v\u00ednculo con las masas. Como se ha se\u00f1alado, ese v\u00ednculo es clave para poder hablar de un genuino Partido en el sentido leninista. El revolucionario ruso expuso con claridad ese v\u00ednculo organizativo en algunos textos internos. Si en un sentido general, social, el Partido leninista se comprende como la fusi\u00f3n del socialismo cient\u00edfico con el movimiento obrero, en el plano organizativo esto se expresaba como una suma de organizaciones de todo tipo, que iban desde lo m\u00e1s estrecho e ilegal hasta lo m\u00e1s amplio y legal. Antes se puso peso en la diferencia entre ambos respectos. De lo que se trata ahora es de comprender su nexo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan lo describe Lenin en el texto <em>Carta a un camarada acerca de nuestras tareas de organizaci\u00f3n<\/em>, la estructura ilegal deb\u00eda estar conformada por una red de organismos que part\u00edan desde el \u00d3rgano Central y el Comit\u00e9 Central, pasando por los Comit\u00e9s Locales, de los cuales surg\u00eda toda una vasta red de grupos y subcomit\u00e9s de distinto tipo, seg\u00fan el car\u00e1cter de la actividad y de las masas a las que se dirig\u00edan. Especialmente importantes eran los Subcomit\u00e9s de F\u00e1brica, encargados de engarzar con la principal fuerza pol\u00edtica del momento: los obreros industriales <a id=\"_ftnref9\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>. Para ello, deb\u00edan encargarse de crear Grupos o C\u00edrculos de F\u00e1brica junto a los trabajadores, con distintos grados de clandestinidad seg\u00fan el tipo de tarea asignada, (c\u00edrculos para la distribuci\u00f3n de literatura, de lectura clandestina, para dirigir el movimiento sindical, de agitadores, etc.) siendo algunos de ellos legales. Algunos de estos grupos, llegado el caso, podr\u00edan llegarse a formar parte org\u00e1nica del POSDR, mientras que otros se mantendr\u00edan formalmente externos a este.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esta conceptualizaci\u00f3n podemos extraer una clave esencial: lo que garantizaba el v\u00ednculo entre la vanguardia y las masas era la generaci\u00f3n de organismos intermedios formados por cuadros revolucionarios junto a las masas sin partido. Hab\u00eda de ser la labor ideol\u00f3gica y pol\u00edtica de estos organismos y de los cuadros revolucionarios que los conformaban, su mediaci\u00f3n, la que asegurase y afianzara el v\u00ednculo interno entre el socialismo cient\u00edfico y el movimiento obrero.<\/p>\n\n\n\n<p>La labor de Lenin y los iskristas entre 1901 y 1903 fue fundamental para barrer al economismo del seno de la vanguardia. A trav\u00e9s de la persistente cr\u00edtica en todos los frentes, la l\u00ednea revolucionaria consigui\u00f3 aislar a esta l\u00ednea oportunista, ganando para el iskrismo numerosos organismos afines al economismo. El II congreso, celebrado en septiembre de 1903, certific\u00f3 la derrota de los economistas, as\u00ed como el fortalecimiento te\u00f3rico y pol\u00edtico del ala revolucionaria. De esta forma, se comprueba como la vanguardia marxista en Rusia pudo desarrollarse y madurar a lo largo de 20 a\u00f1os a trav\u00e9s de la m\u00e1s implacable lucha ideol\u00f3gica. Ya fuera contra el populismo, el marxismo legal o el economismo, los revolucionarios consecuentes antepusieron en todo momento la cr\u00edtica frente a la unidad sin principios que, precisamente, defend\u00edan los revisionistas. Desde el deslinde de campos sostenido en la firmeza ideol\u00f3gica, la vanguardia derrot\u00f3 a las distintas variantes de oportunismo a la par que desarroll\u00f3 los principios revolucionarios en materia ideol\u00f3gica, pol\u00edtica y organizativa.<\/p>\n\n\n\n<p>El II Congreso tambi\u00e9n fue importante en otro sentido. En \u00e9l pudo discutirse y aprobarse el programa del Partido, de nuevo gracias a la labor previa de los iskristas, quienes se hab\u00edan encomendado la preparaci\u00f3n del mismo para expresar con claridad las tareas pr\u00e1cticas del proletariado en la revoluci\u00f3n. Habiendo definido los principios generales y la estrategia, se trataba de concretar esto en un programa que vinculase el horizonte de la dictadura del proletariado con las luchas y necesidades de las masas, que expresara la soluci\u00f3n revolucionaria de las mismas. Relacionado con esto, en el II Congreso la vanguardia apunt\u00f3 hacia la t\u00e1ctica pol\u00edtica a seguir en el futuro inmediato de cara a la revoluci\u00f3n burguesa pendiente. Ya entonces Lenin estaba prestando una especial atenci\u00f3n a la cuesti\u00f3n campesina, constatando la creciente importancia de esta clase en el panorama pol\u00edtico ruso. As\u00ed, se empieza a cimentar la posterior tesis bolchevique: el proletariado habr\u00eda de ser la clase de vanguardia en la revoluci\u00f3n burguesa y aliarse de forma estrecha con el campesinado, con el objetivo de conformar una dictadura democr\u00e1tica como paso previo a la dictadura proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El II Congreso, tambi\u00e9n supuso la ruptura del iskrismo en dos alas enfrentadas, la bolchevique y la oportunista menchevique. El punto de partida de la ruptura entre bolcheviques y mencheviques, como es sabido, lo marca la discusi\u00f3n de los estatutos del Partido, alrededor de qui\u00e9n deb\u00eda considerarse como miembro del mismo. El punto de vista de Martov (posterior menchevique), que termin\u00f3 imponi\u00e9ndose, era similar al de Lenin. Sin embargo, exist\u00eda un matiz de calado: mientras Lenin pon\u00eda como criterio la participaci\u00f3n personal en una organizaci\u00f3n del Partido, Martov defend\u00eda que bastaba con trabajar bajo el control de una organizaci\u00f3n del Partido. Lenin, una vez m\u00e1s, volver\u00eda a poner en primer plano el deslinde contra los oportunistas, aprovechando la pol\u00e9mica para volver a incidir sobre los aspectos organizativos del Partido revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>El trasfondo de la disensi\u00f3n sobre los estatutos era m\u00e1s importante de lo que pueda parecer, pues reflejaba dos concepciones organizativas opuestas sobre el Partido. O bien una organizaci\u00f3n centralizada de vanguardia, con estricto control sobre sus actividades de sus integrantes, o bien una organizaci\u00f3n abierta, de masas, que abr\u00eda la puerta a cualquier simpatizante, huelguista u oportunista. Se trataba, en este sentido, de aclarar el modelo de militante revolucionario, de cuadro partidista:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201c\u00bfCualquier huelguista debe tener derecho a declararse miembro del partido? Con esta tesis, el camarada Martov lleva en el acto su error al absurdo, rebajando el movimiento socialdem\u00f3crata al esp\u00edritu de huelga (\u2026). Pero seremos seguidistas si consentimos que esta forma elemental de lucha, ipso facto nada m\u00e1s que forma tradeunionista, se identifique con la lucha socialdem\u00f3crata, multilateral y consciente\u201d <a id=\"_ftnref10\" href=\"#_ftn10\"><strong>[10]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y es que para Lenin las relaciones de organizaci\u00f3n partidarias expresaban relaciones de conciencia, es decir, el grado de asunci\u00f3n del marxismo y de las tareas revolucionarias:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cprecisamente porque hay diferencias en el grado de conciencia y de actividad es necesario hacer distinci\u00f3n en cuanto al grado de proximidad al partido. (\u2026) Olvidar la diferencia que existe entre el destacamento de vanguardia y toda la masa que gravita hacia \u00e9l, olvidar el deber constante que tiene el destacamento de vanguardia de elevar a sectores m\u00e1s amplios cada vez a un nivel superior ser\u00eda \u00fanicamente enga\u00f1arse a s\u00ed mismo, cerrar los ojos ante la inmensidad de nuestras tareas, restringir nuestras tareas. Y precisamente en ese cerrar los ojos y en ese olvidar se incurre cuando se borra la diferencia existente entre los que se adhieren y los que ingresan, entre los conscientes y los activos, por una parte, y los que ayudan, por otra\u201d <a id=\"_ftnref11\" href=\"#_ftn11\"><strong>[11]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como se ve, Lenin remarcaba la diferencia entre el militante revolucionario y el sindicalista, la barrera entre la organizaci\u00f3n de la vanguardia y la organizaci\u00f3n de las masas, con el objetivo de deslindar campos con la visi\u00f3n liberal del menchevismo, que reeditaba el espontane\u00edsmo de la l\u00ednea economista en materia organizativa. Pero tambi\u00e9n incid\u00eda en el v\u00ednculo entre ambos aspectos y se\u00f1alaba que \u201cpara ser en realidad int\u00e9rprete consciente, el partido debe saber establecer unas relaciones de organizaci\u00f3n que aseguren determinado nivel de conciencia y eleven sistem\u00e1ticamente este nivel\u201d <a id=\"_ftnref12\" href=\"#_ftn12\"><strong>[12]<\/strong><\/a>. Para Lenin esto era, en esencia, el centralismo democr\u00e1tico: la articulaci\u00f3n de aquella suma de organismos de todo tipo, estructurados de arriba abajo, en funci\u00f3n del nivel de conciencia (dial\u00e9ctica vanguardia-masas), lo cual permit\u00eda enraizar la ideolog\u00eda revolucionaria en masas cada vez m\u00e1s amplias gracias al rol de los organismos intermedios y de los cuadros marxistas. Los eslabones superiores aseguran el atesoramiento de la ideolog\u00eda revolucionaria frente a las inercias del suelo espont\u00e1neo y burgu\u00e9s (con sus m\u00e9todos artesanales, localistas y democratistas) y garantizan el estricto seguimiento de las normas de clandestinidad para asegurar la continuidad de la obra revolucionaria. Desde la independencia de ese medio espont\u00e1neo, y la permanente autoelevaci\u00f3n de la vanguardia, se proyecta la incorporaci\u00f3n de las bases a las tareas revolucionarias, su constante elevaci\u00f3n. En esta construcci\u00f3n organizativa juega un papel central el \u00f3rgano propagand\u00edstico como educador colectivo, como medio para alzar la perspectiva del conjunto de v\u00ednculos del partido por encima del medio local y particular. El peri\u00f3dico leninista busca forjar revolucionarios profesionales en todas las instancias de la vanguardia, cuadros que interioricen los principios y la pol\u00edtica revolucionaria para hacer de ellos propagandistas eficaces (tribunos populares). Finalmente, lo que posibilita la fusi\u00f3n del socialismo cient\u00edfico con las masas, m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras organizativas de la vanguardia, es la creaci\u00f3n de organismos intermedios poblados por cuadros revolucionarios que median la ideolog\u00eda entre las masas de su alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>El POSDR rompe, pues, con la noci\u00f3n antidial\u00e9ctica del Partido t\u00edpica del revisionismo, que mantiene a la vanguardia y a las masas como dos entes diferenciados. Seg\u00fan esta concepci\u00f3n el v\u00ednculo entre ambas se hallar\u00eda de forma externa, o bien a trav\u00e9s del trabajo individual de los militantes en la labor econ\u00f3mica y resistencial para tratar de dirigirla, o bien a trav\u00e9s de la incorporaci\u00f3n inmediata y masiva de individuos en determinada estructura organizativa. Y es que el revisionismo, por su vocaci\u00f3n reformista de las relaciones burguesas, pone en primer plano la influencia pol\u00edtica en el entorno dado, buscando hegemonizar a las masas que encuentra en su inmediatez. La noci\u00f3n leninista asegura, por el contrario, un v\u00ednculo social, supraindividual, que permite el trasvase planificado de los principios revolucionarios entre masas cada vez m\u00e1s amplias y su progresiva elevaci\u00f3n consciente, articulando un movimiento pol\u00edtico de nueva planta cualitativamente distinto de las din\u00e1micas espont\u00e1neas de la clase. Se trata de una relaci\u00f3n fluida por la cual las formas organizativas se amoldan a las cambiantes relaciones de conciencia. Se crean y se destruyen en funci\u00f3n de las necesidades de cada momento de la revoluci\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, determinadas formas pueden ser necesarias y progresivas en un momento dado para un peque\u00f1o c\u00edrculo y, m\u00e1s adelante, resultar caducas para articular relaciones sociales m\u00e1s complejas, en un entorno pol\u00edtico m\u00e1s amplio y diverso.<\/p>\n\n\n\n<p>En el transcurso de 20 a\u00f1os, de 1883 a 1903, la l\u00ednea revolucionaria en Rusia, que part\u00eda de unas coordenadas ideol\u00f3gicas generales con vigencia hist\u00f3rica, fue progresando mediante la lucha de dos l\u00edneas desde las cuestiones m\u00e1s abstractas a las m\u00e1s concretas. La vanguardia comenz\u00f3 asimilando los principios generales del marxismo difundidos por la II Internacional, que consigui\u00f3 resumir en la defensa de una estrategia general de la revoluci\u00f3n (Dictadura del Proletariado). Seguidamente, se articul\u00f3 una t\u00e1ctica que concretaba la estrategia en un contexto pol\u00edtico determinado (actuar como partido independiente en la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa). Finalmente, se pudo delinear un programa desde el que incorporar la acci\u00f3n de las grandes masas obreras en la estrategia y la t\u00e1ctica del partido. Aunque el bolchevismo a\u00fan habr\u00eda de afrontar duros retos en el futuro, para 1903 ya cuenta con una firme solidez de vanguardia que le permitir\u00e1 apuntar hacia la fusi\u00f3n con el movimiento obrero para culminar la constituci\u00f3n del Partido de Nuevo Tipo. Tarea a la que se encaminar\u00e1 en 1905 con el estallido de la primera revoluci\u00f3n democr\u00e1tica rusa.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>2. Las tareas actuales del proletariado revolucionario en la recuperaci\u00f3n del Partido Comunista<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Octubre nos ofrece elementos novedosos y universales. Sin embargo, tambi\u00e9n es cierto que hoy la revoluci\u00f3n proletaria parece estar m\u00e1s lejos que nunca, ya que los Partidos Comunistas han sido desmantelados. Y, lo que es m\u00e1s grave por atacar a los cimientos del edificio, todo horizonte de emancipaci\u00f3n se ha sustituido en la vanguardia por el pragmatismo pol\u00edtico. Corro\u00eddo por la misma estrechez de miras que impulsaba a marxistas legales, economicistas y mencheviques. Entonces la pregunta es obvia \u00bfpor qu\u00e9 la misma letra leninista, tal y como ha llegado a nuestra generaci\u00f3n de comunistas, no est\u00e1 desencadenando la revoluci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 ha cambiado para que as\u00ed sea?<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda un error buscar una copia mec\u00e1nica y exacta de los requisitos y etapas atravesadas por el bolchevismo. Y es que hoy las circunstancias hist\u00f3ricas se han modificado debido al desarrollo de la lucha de clases, principalmente debido al despliegue de la revoluci\u00f3n proletaria, que ha hecho caducar algunas de las premisas hist\u00f3ricas que estaban en la base de Octubre. Los marxistas, si somos consecuentes con el materialismo hist\u00f3rico, debemos hacer un esfuerzo por penetrar en aquellas premisas y contrastar con las necesidades actuales del comunismo, algunas de ellas novedosas con respecto a la obra bolchevique. Se trata de ejercer un estudio totalizador, cient\u00edfico y cr\u00edtico, a trav\u00e9s del cual podamos extraer genuinas lecciones universales para cimentar la revoluci\u00f3n comunista. De lo contrario, si lo que se busca es extraer respuestas inmediatas en una u otra fase de la historia del proletariado, traslad\u00e1ndolas mec\u00e1nicamente al momento actual, no ser\u00e1 la ideolog\u00eda marxista lo que saldr\u00e1 fortalecida, sino un engendro revisionista formado por un recetario de f\u00f3rmulas y clich\u00e9s. Partiendo desde esta perspectiva, se pueden desentra\u00f1ar algunos elementos a partir de la exposici\u00f3n de las etapas de conformaci\u00f3n de la vanguardia rusa descritas.<\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00edmil m\u00e1s \u201caproximado\u201d entre nuestro contexto hist\u00f3rico y el de los bolcheviques es la etapa entre mediados de los 80 e inicios de los 90. Cuando de lo que se trataba era de escoger la ideolog\u00eda gu\u00eda de todo el proceso revolucionario frente al populismo. Pero entonces hab\u00eda un marxismo internacional que defender directamente en el contexto ruso. Por eso las tareas consist\u00edan en estudiar esa teor\u00eda de referencia acabada en lo fundamental y propagarla. El primer y m\u00e1s importante hito que nos separa es que hoy nos enfrentamos a una ausencia sin precedentes de una teor\u00eda revolucionaria coherente y preparada para guiar el proceso hist\u00f3rico de emancipaci\u00f3n social. Es decir, hoy simplemente no existe un marxismo <em>de nuestros d\u00edas<\/em>, que est\u00e9 a la altura por englobar y superar la Revoluci\u00f3n Proletaria precedente (Octubre).<\/p>\n\n\n\n<p>A esta dificultad a\u00f1adida, se le suma que la parte de la sociedad que natural y espont\u00e1neamente ocupa el rol de productora de ideas en general, la intelectualidad burguesa, ya no suple el rol de elaboraci\u00f3n te\u00f3rica revolucionaria. Hoy, la intelectualidad burguesa ya no juega ni puede jugar un papel importante en esta tarea ideol\u00f3gica. Tras el despliegue de la revoluci\u00f3n proletaria y el papel independiente jugado por el proletariado, junto a la posterior derrota y el periodo de reacci\u00f3n que vivimos, este sector social ha perdido ese rol revolucionario. Consiguientemente, solo el proletariado, con sus propias fuerzas, puede tomar para s\u00ed dicho papel, lo que imprime mayor dificultad al proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>La intelectualidad desclasada de la vanguardia rusa ya part\u00eda desde un principio de un medio ambiente propicio para la labor te\u00f3rica, con un bagaje formativo muy amplio y ajena a la espontaneidad obrera, siendo su problema principal el de plantear los mecanismos de <em>fusi\u00f3n<\/em> con las masas de la clase. Los sectores m\u00e1s conscientes del proletariado de nuestros d\u00edas, sin embargo, debemos realizar un tremendo esfuerzo por <em>separarnos<\/em> de las l\u00f3gicas espont\u00e1neas de la clase, que tiran constantemente hacia abajo, para dedicarnos a las necesidades te\u00f3ricas de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n existen cambios sustanciales con respecto a las masas de la clase. En nuestros d\u00edas la derrota del proyecto comunista se expresa no solo en una desorientaci\u00f3n palmaria de la vanguardia, sino tambi\u00e9n en una total desconexi\u00f3n del movimiento obrero con respecto a los problemas de la revoluci\u00f3n proletaria y en una hegemon\u00eda de la aristocracia obrera y sus correas de transmisi\u00f3n. Por eso la vanguardia, formada por aquellos que comprenden los requisitos actuales de la revoluci\u00f3n y que trabajan por su soluci\u00f3n, no puede dirigirse inmediatamente al movimiento pr\u00e1ctico de la clase, pues no existen las mediaciones adecuadas para ello. Actualmente, la vanguardia solo puede dirigirse a los sectores del proletariado m\u00e1s avanzados y receptivos al marxismo, aquellos preocupados por la teor\u00eda, por la superaci\u00f3n del capitalismo, e incorporarlos a la resoluci\u00f3n de los problemas universales del comunismo. Esta es la forma que necesariamente toma hoy la dial\u00e9ctica vanguardia-masas leninista.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma direcci\u00f3n, en las actuales circunstancias hist\u00f3ricas, la espontaneidad obrera ya no est\u00e1 a la ofensiva ni existe un caldo de cultivo democr\u00e1tico-radical, factores que permit\u00edan una conexi\u00f3n m\u00e1s directa y veloz entre vanguardia y masas, y que serv\u00edan de plataforma sobre la que auparse hasta el socialismo. Hoy el capitalismo se halla plenamente estabilizado. Las luchas espont\u00e1neas y parciales de las masas no sirven para dar cohesi\u00f3n pol\u00edtica a la clase oprimida ni son un revulsivo radical contra el orden establecido, sino que se articulan tomando al Estado burgu\u00e9s como leg\u00edtimo interlocutor, como contraparte negociante, que puede asimilarlas sin ver cuestionados sus cimientos. El imperialismo asienta el capitalismo en clave reaccionaria. Correlativamente, las inercias generales del mundo burgu\u00e9s tienden en todo \u00e1mbito hacia la reacci\u00f3n y todo horizonte de emancipaci\u00f3n ha sido borrado del mapa. La caducidad hist\u00f3rica de los mecanismos espont\u00e1neos y democr\u00e1tico-burgueses impide calcar el proceso de fusi\u00f3n que se puso sobre la mesa para la vanguardia revolucionaria rusa a partir de la segunda mitad de la d\u00e9cada de los 90. Hoy, la vanguardia, una vez rearmada ideol\u00f3gicamente, debe proyectar de una manera plenamente consciente los mecanismos de construcci\u00f3n revolucionaria: escindir a las masas obreras de su suelo inmediato, de sus luchas de resistencia contra el capital, e incorporarlas a los organismos sustantivos y propios del proletariado revolucionario sin esperar (o m\u00e1s bien verse atropellada como ocurri\u00f3 en el caso ruso) por una crisis objetiva producida al margen de su actividad partidaria. De esta forma, el Partido Comunista emerge con toda claridad como n\u00facleo de construcci\u00f3n consciente del comunismo. El sujeto revolucionario ya no puede ni debe apoyarse en mecanismos espont\u00e1neos de ning\u00fan tipo, pues estos han agotado todo su potencial de progreso hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>timing<\/em> de la revoluci\u00f3n proletaria en la actualidad est\u00e1 marcado solamente por la capacidad del proletariado comunista para resolver las duras tareas objetivas que exige la forma leninista de partido en nuestros d\u00edas. Empezando por el desarrollo interno del marxismo a trav\u00e9s de su verdadero motor, la lucha de dos l\u00edneas, y transitando todo el camino de constituci\u00f3n partidaria hasta la fusi\u00f3n con las amplias masas de nuestra clase.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a>Lenin, V. I.; <em>La enfermedad infantil del \u2018izquierdismo\u2019 en el comunismo <\/em>(1920)<em>, <\/em>Fundaci\u00f3n Federico Engels, 1998, pp. 33 y 34.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a><em>\u00bfQu\u00e9 hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento <\/em>(1902), en Lenin: <em>Obras Escogidas<\/em>, t. 2, Progreso, 1975, p. 176.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a><em>\u00bfQu\u00e9 hacer? <\/em>(1902), en Lenin: <em>O. E<\/em>, t. 2, p. 28.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a>El propio Lenin fue consciente de esta circunstancia: \u201ctomamos de Europa occidental la doctrina marxista ya acabada\u201d. <em>VII Congreso extraordinario del PC(b) de Rusia,<\/em> en Lenin: <em>O. E<\/em>, t. 8, p. 10.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a><em>\u00bfQu\u00e9 hacer? <\/em>(1902), en Lenin: <em>O. E<\/em>, t. 2, p. 28.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a><em>Una tendencia retr\u00f3grada en la socialdemocracia rusa <\/em>(1899), en Lenin: <em>Obras Completas<\/em>, t. 4, Progreso, p. 260.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a><em>\u00bfQu\u00e9 hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento <\/em>(1902), en Lenin: <em>O. E<\/em>, t. 2, p. 37.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a><em>Declaraci\u00f3n de la redacci\u00f3n de Iskra (1900),<\/em> en Lenin: <em>O. C<\/em>, t. 4, pp. 376 y 367<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a>As\u00ed describ\u00eda Lenin el papel de este organismo: \u201cla organizaci\u00f3n obrera \u00abfabril\u00bb debe ser tan clandestina por dentro y tan \u00abramificada\u00bb por fuera, esto es, en sus: relaciones externas, debe proyectar sus tent\u00e1culos tan lejos, y en las m\u00e1s diversas direcciones, como cualquier otra organizaci\u00f3n revolucionaria. Recalco que, en este caso tambi\u00e9n el n\u00facleo y el dirigente, el \u00abdue\u00f1o\u00bb, debe. ser necesariamente el grupo de obreros revolucionarios. Debemos romper del todo con la tradici\u00f3n de las organizaciones socialdem\u00f3cratas de tipo puramente obrero o profesional (\u2026)\u201d. En Lenin: <em>O. C<\/em>, t. 6, p. 16.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a><em>Un paso adelante, dos pasos atr\u00e1s<\/em> (1904), en Lenin: <em>O. E<\/em>, t. 2, pp. 327 y 328.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a><em>Ibid<\/em>., p. 328.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a><em>Ibid<\/em>., pp. 339 y 340.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Lenin y la experiencia de los revolucionarios rusos La Revoluci\u00f3n de Octubre de 1917 cambi\u00f3 para siempre el curso de la historia. 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